

La transmisión también impacta el gasto de gasolina
La elección entre caja manual y automática sigue dividiendo opiniones entre los conductores colombianos. Pero más allá de las preferencias personales, esta decisión también puede marcar una diferencia significativa en el consumo de combustible, un tema cada vez más relevante ante el aumento en los precios y la búsqueda de eficiencia.
En Colombia circulan más de 20 millones de vehículos registrados, según cifras del Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT). A la hora de comprar un carro, el rendimiento por tanqueada es uno de los aspectos que más influye en la decisión de los usuarios, especialmente en ciudades con alto flujo vehicular como Bogotá, Medellín o Barranquilla.
Los vehículos con transmisión manual ofrecen una ventaja: permiten mayor control sobre el comportamiento del motor, lo que, si se combina con una conducción adecuada, puede traducirse en un consumo más eficiente. En contraste, un estudio del grupo Momentum Motor señala que los automóviles con caja automática consumen hasta un 5 % más combustible, principalmente por el menor control que tiene el conductor sobre los cambios de marcha.
Sin embargo, las cajas automáticas modernas han dado un salto tecnológico importante. Tipos como las CVT (transmisión variable continua) o las de doble embrague están diseñadas para mantener el motor en su rango de eficiencia óptima. En recorridos urbanos, este tipo de transmisión puede incluso igualar —o superar— a la manual en términos de ahorro.
Adicional a lo anterior, el consumo de combustible también está influenciado por múltiples factores, como el estilo de conducción, el mantenimiento del vehículo y, especialmente, el tipo de gasolina que se utiliza. Con el propósito de que los conductores ahorren y elijan lo mejor, Primax Colombia ofrece algunas recomendaciones específicas según la clase de transmisión:
- Para automáticos: aprovechar los avances tecnológicos de las cajas modernas, que están diseñadas para cambiar de marcha de forma inteligente y reducir el esfuerzo del motor.
- Para manuales: realizar los cambios de marcha en el momento adecuado, evitar mantener el motor en altas revoluciones y usar el embrague correctamente.
- En ambos casos: adaptar el tipo de gasolina a las necesidades del motor y las condiciones de manejo. En vehículos de alto rendimiento o trayectos exigentes, usar gasolina extra puede optimizar la combustión y mejorar la respuesta del motor.
Finalmente, más allá de si se elige una caja manual o automática, la clave está en el uso responsable del vehículo. Mantener hábitos de conducción eficientes, respetar los ciclos de mantenimiento y elegir el combustible adecuado para cada motor son prácticas que, a largo plazo, no solo alivian el bolsillo, sino que también prolongan la vida útil del carro.